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Cómo quedarán las jubilaciones y la AUH tras los aumentos de marzo y junio

18 de Febrero 2019

Habrá una suba de 11,8% en marzo y otra de 10,8% en junio. Las medidas abarcan a casi 18 millones de personas.
En marzo el haber mínimo, que cobra poco más de la mitad de los jubilados y pensionados, ascenderá a $ 10.410. Actualmente es de $ 9.309,10. Representa un incremento del 11,8%. Y en junio subirá a $ 11.535, un 10,8% más, como adelantó el martes Clarín. Sobre esos valores se aplica el descuento de la obra social.
El resto de las jubilaciones y pensiones, con excepción de los regímenes especiales -como los docentes, que se ajustan con índices propios- aumentan en la misma proporción.
Por su parte, la Asignación Universal por Hijo (AUH) subirá de los actuales $1.816 a $2.030. Ese beneficio lo cobran los padres de poco más de 4 millones de chicos. En junio, será de $2.249 por hijo.

A su vez, la PUAM (Pensión Universal para el Adulto Mayor) que equivale al 80% del haber mínimo de los jubilados, subirá de $ 7.447,28 a $ 8.328 en marzo y $ 9.228.
Los aumentos también se aplican sobre las Asignaciones Familiares y las pensiones no contributivas, que equivalen al 70% del haber mínimo.
Según ANSeS, la “movilidad” engloba a más de 17,8 millones de personas: 6,9 millones son jubilaciones y pensiones, 1,7 millón de Pensiones No Contributivas y Pensiones Universales para el Adulto Mayor (PUAM) y alrededor de 9,2 millones de asignaciones por hijo, incluyendo la AUH.

En 2018 las jubilaciones y demás prestaciones tuvieron un incremento de 28,46% frente a una inflación del 47,6%. Una pérdida de 19,1 puntos o del 13% en términos reales o de poder de compra. Ahora, con el 11,8% y el 10,8% trimestrales, entre enero y junio el aumento de los haberes será del 23,9%.
En consecuencia dependerá de los niveles de inflación del primer semestre de este año para determinar si, con estos incrementos de los haberes, se achicará o no la pérdida del año pasado. Se estima que en promedio en el primer semestre los haberes y demás beneficiarios se ubicarían un 11% por debajo de los niveles de un año atrás.
En tanto, en 2018 los salarios de los empleados formales o en blanco aumentaron 30,6%, período en que la inflación sumó 47,6%, según el INDEC. Es una pérdida de 17 puntos, equivalente a un retroceso del poder de compra de los salarios del 11,5%.

Los datos de la evolución de los salarios formales surge de la ‘Remuneración Imponible promedio de los trabajadores estables’ (RIPTE) que elabora la Secretaria de Seguridad Social y que toma en cuenta la variación de las remuneraciones imponibles con destino al Sistema de Seguridad Social.
A diciembre pasado, el sueldo promedio bruto (antes de los descuentos de jubilación y salud de17%) era de $34.339,61 frente a $ 26.301,42de diciembre de 2017. Con los descuentos, el sueldo neto o “de bolsillo” se reduce a $ 28.501.
Esta pérdida salarial fue muy intensa a partir demayo en adelante.Desde entonces,todos los meses la inflación superó los aumentos de los salarios.

El retroceso salarial de este año se suma a los de años anteriores. En los tres últimos años, los salarios formales tuvieron un incremento de 117,3%. Pasaron de $15.800,97 (diciembre de 2017) a $ 34.339,61 (diciembre de 2018) En esos 36 meses la inflación promedio acumulada fue 159,5%(40,9% en 2016, 24,8% en 2017 y 47,6% en 2018). Equivale a una pérdida salarial acumulada del16,3%. Si se incluyeran los salarios informales o en negro, la pérdida salarial real sería mayor.
La evolución del RIPTE en un 30% y la inflación en un 70%, se utiliza para determinar los aumentos en las jubilaciones, pensiones y demás prestaciones sociales ( AUH, Asignaciones Familiares, pensiones no contributivas)que engloban en total 17,8 millones de personas.



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